Ir a trabajar
Ir a trabajar puede resultar tedioso para muchos, agradable para otros, rutinario para algunos y siempre hay algo que nos aqueja: el jefe, los empleados, el calor, el frío, los compañeros, los clientes, en fin, la convivencia. Parece que nunca pueden ser más o menos normales las condiciones en las que se trabaja, entonces laburás en negro y no tenés los beneficios de un recibo o estás en blanco y ganás poco, o te vivís enfermando por el aire acondicionado o te morís de calor porque plata para un aire no hay ( pero para un ventilador tampoco?). Ni hablar de compartir: las comidas que algunos llevan, otros jamás...
A mí me han tocado varias experiencias distintas: desde trabajar en un call center donde llegué a enfermarme por el sistema manipulador en el que hay que insertarse obligatoriamente, hasta un pequeño lugar en el que trabajé con un compañero que me alegraba cada día con su humor, sus historias de vida, su comprensión. Y tal vez te preguntes por qué no estás ahí en este momento, es que a veces nos condicionan algunas circunstancias como una propuesta con mejor ingreso económico, una propuesta con perspectivas de crecimiento profesional... Pero si tuviera que evaluar diría que ahí donde lo económico fue lo que tuve priorizar, no hubo calidad humana ni contención ni nada de eso que suelen usar como speach las empresas o instituciones.
Por un lado uno quiere crecer, demostrar las habilidades, aspirar a un mejor puesto, etc. Por otro lado, si la retribución que ganás no te alcanza para vivir no hay otra opción que buscar algo mejor, pero a costa de qué? Me pregunto si es posible que se conjuguen el bienestar económico con las buenas relaciones laborales, más o menos normales. No existe el color rosa en esto, siempre hay que luchar para todo y tratar de superar cada prueba. Ahora, existe algo que no tenga siempre un extremo tedioso?
Yo me quedo con las experiencias que más me ayudaron a crecer, con las personas con las que compartí tantos bellos momentos... la plata va y viene y generalmente no dura mucho en la mano.
Vos que me contas del tuyo? También podríamos acotar que estar desocupado es todavía peor no?

